¿Quiénes somos?

El PSTU es un partido integrado por mujeres y hombres comprometidos con las transformaciones por un mundo más justo e igualitario, es decir un mundo SOCIALISTA.
Está compuesto principalmente por militantes que participan en sindicatos, movimientos estudiantiles, sociales y populares. Estamos convencidos de que la única manera de cambiar la realidad es mediante la movilizacion permanente de los trabajadores y los sectores populares a fin de terminar definitivamente con el sistema capitalista. De ahí que su estrategia es revolucionaria y no reformista.
Creemos que el socialismo no sólo es posible sino que es necesario por los principios, valores y fines superiores que enarbola.

Pero si somos revolucionarios ¿por qué queremos participar en las elecciones?

Si bien creemos que sólo la movilización de los trabajadores y la acción directa puede cambiar la realidad, pensamos que las elecciones son y están diseñadas para que nada cambie. No obstante, son una oportunidad para divulgar las ideas de nuestro partido y una herramienta importante para el apoyo de las luchas y la denuncia del sistema capitalista mismo.

martes, 16 de septiembre de 2014

La Noche de los Lápices: la lucha de ayer continúa hoy


La Noche de los Lápices: la lucha de ayer continúa hoy 
Escrito por  Juventud PSTU – Argentina 15 de Setiembre de 2.014

Desaparecer por luchar, desaparecer por justicia, por educación, por futuro; desaparecer en manos de la dictadura a los 16 años, desaparecer por ser joven, por ser “peligroso”, por subversivo, por revolucionario, desaparecer en los papeles y en el cuerpo.
La junta desapareció a Claudias y María Claras, Gustavos y Pablos[1]. Por la noche del 16 de setiembre de 1976, los grupos de tareas los sacaron a palos de sus camas, amenazaron a sus viejos, y se los llevaron a Arana y luego al Pozo de Banfield [centros clandestinos de detención].
Ya son 38 años de ausencia e incertidumbre. Estos pibes dejaron los guardapolvos colgados, listos para que los ocupemos quienes hoy levantamos sus banderas con orgullo.
Son 38 años con Obediencia Debida y Punto Final[2], con indulto menemista de por medio. Con tres décadas de supuesta democracia sólo 15%[3]de los torturadores fue procesado y encarcelado, otros tantos fueron absueltos, algunos murieron sin haber sido procesados, y a otros el gobierno “de los derechos humanos” los colocó al mando de las Fuerzas Armadas, como a Milani.
Si consideramos que en Argentina los Centros Clandestinos de Detención llegaron a ser unos 600 en todo el país y los implicados en delitos de lesa humanidad son cerca de 200.000, estamos hablando de que una minoría ínfima está pagando por las atrocidades que se cometieron durante esos años; pareciera que la justicia se hace a cuentagotas.
Más de 2.000 adolescentes desaparecieron,200 de ellos estudiantes secundarios,torturados con picana eléctrica, arrojados al mar en los “vuelos de la muerte”[4]. No se echaron atrás, no “cantaron”. ¿Eran peligrosos para el monstruo de la dictadura?, sí; eran peligrosos por los ideales que perseguían,por la militancia que llevaban al hombro.
Por eso los Falcon[5] llegaron de noche como llegan los cobardes a actuar en la oscuridad y los arrancaron de las asambleas y de las marchas por el boleto.
La lucha continúa
En 2014 no tenemos las “botas” al mando, pero tenemos toque de queda en Misiones [en el noreste del país], Código de Faltas en Córdoba [centro del país], tenemos LucianoArruga[6] en las comisarías del Conurbano [bonaerense], tenemos a Mariano Ferreyra[7] y 32 jóvenes asesinados el 19 y 20 de diciembre del 2001[8].

Tuvimos Cromagnon[9] y masacre de Once, Marita Verón[10] y Walter Bulacio[11] y tenemos detenidos por cortar la Panamericana[12]. Más de 3.700 muertes por gatillo fácil desde la caída del Proceso y un calendario sin Julio[13] a partir del 2006.
No tendremos más Garaje Olimpo[14], ahora la ESMA[15] es un “ex” centro clandestino de detención, pero tenemos Ley Antiterrorista, Proyecto X, a la policía adentro de las fábricas y patovicas en las facultades. Están hablando de la Ley Antipiquetes para cercenar la protesta social, se olvidan de que los trabajadores y los estudiantes tenemos que ganar las calles para hacernos oír.

Habrán bajado el cuadro de Videla [jefe del Ejército durante la dictadura], pero Milani dirige el Ejército y Berni aterriza en los piquetes en helicóptero. Por lo que luchaban los pibes de la Noche de los Lápices sigue vigente porque no hay boleto ni educación, salud, trabajo; no hay futuro garantizado para los trabajadores.

El Gobierno Nacional pide a gritos que le dejen pagar la deuda externa, y ni se atreve a nombrar a los 195[16]desaparecidos en democracia.
Queda muchísimo por esclarecer, hay 400 nietos que todavía no conocen su verdadera identidad, pero no es la voluntad de quien gobierna colocar sus fuerzas allí. Si hay 115 nietos recuperados, esto fue a causa de la movilización popular, del trabajo gris y cotidiano de familias enteras luchando contra los gobiernos, el Estado y sus brazos armados.
Para el Gobierno y sus aliados seguimos siendo algo peligroso. Por eso el gatillo fácil, la persecución y criminalización de la juventud siguen a la orden del día. Es por esto que seguimos levantando la bandera de la lucha de los jóvenes de aquel 16 de setiembre, el verdadero día del estudiante secundario.
Por justicia y esclarecimiento. No más Claudia Falcone, Luciano Arruga y Mariano Ferreyra. Su lucha sigue viva en nuestra lucha día a día.
Artículo publicado en Avanzada Socialista n.° 75, 10 de setiembre de 2014.-



[1]Nombres de algunos de los jóvenes desaparecidos el 16 de setiembre de 1976. Pablo Díaz fue el único sobreviviente.
[2]La Ley de Obediencia Debida n.º 23.521 fue una disposición legal dictada en Argentina en 1987, durante el gobierno de Alfonsín que estableció una presunción, que no admitía prueba en contrario, de que los delitos cometidos por miembros de las Fuerzas Armadas cuyo grado estuviera por debajo de coronel durante el terrorismo de estado y la dictadura militar no eran punibles, por haber actuado en virtud de la denominada "obediencia debida" (concepto militar según el cual los subordinados se limitan a obedecer las órdenes emanadas de sus superiores). La Ley de Punto Final n.° 23.462, de 1986, estableció la prescripción de la acción penal contra los imputados como autores penalmente responsables de haber cometido el delito de desaparición forzada de personas (que incluía detenciones ilegales, torturas y homicidios o asesinatos) que tuvieron lugar durante la dictadura (1976-1983) [N. de E.].
[4]Los “vuelos de la muerte” es una forma de exterminio practicada por regímenes dictatoriales que consiste en arrojar desde pleno vuelo a personas hacia el mar. Fueron una práctica constante de las últimas dictaduras militares en Argentina, en la época del llamado Proceso de reorganización Nacional, cuando miles de argentinos fueron arrojados vivos al mar desde aviones militares.
[5]El modelo Ford Falcon, por sus condiciones, fue el automóvil que adoptó Policía Federal en la Argentina en los años de 1960. Luego, casi por extensión, lo hicieron los grupos parapoliciales y paramilitares que asolaron el país en la represión ilegal de los grupos guerrilleros y durante la dictadura militar, por lo que se convirtió a lo largo de los años en un símbolo del terror [N. de E.].
[6] Luciano Arruga se encuentra desaparecido desde el 31 de enero de 2009, cuando fue secuestrado por la policía bonaerense. Su desaparición fue una represalia por haberse negado a robar para los oficiales [N. de E.].
[7] Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero y dirigente de la Federación Universitaria de Buenos Aires – FUBA, fue muerto de un disparo el 20 de octubre de 2010, durante una manifestación de trabajadores tercerizados de la línea Roca del ferrocarril que reclamaban su pase a planta permanente, por miembros de la burocracia sindical con la connivencia de la policía, en un notorio ejemplo de la represión tercerizada [N. de E.].
[8]Los días 19 y 20 de diciembre de 2001 se produjeron manifestaciones de cientos de miles de personas que protestaban contra la política económica del Gobierno, lo que causó la caída del entonces presidente De La Rúa, y a continuación se sucedieron cinco presidentes en quince días. Durante los meses posteriores siguieron dándose manifestaciones, protestas y “cacerolazos” [N. de E.].
[9] Cromagnon o Cromañón era el nombre de una discoteca del barrio de Once en la Ciudad de Buenos Aires, que se incendió el 30 de diciembre de 2004 durante una presentación de una banda de rock y que dejó 194 muertos y al menos 1.432 heridos, en lo que se considera una de las mayores tragedias del país en los últimos años [N. de E.].
[10] Marita Verón, de sólo 23 años, desapareció en 2002 en la provincia de Tucumán, en el Noroeste del país, y su caso ha sido relacionado con la trata de blancas y la prostitución forzada de personas [N. de E.].
[11] Walter Bulacio fue un joven cuya muerte a manos de agentes de la Policía Federal Argentina se convirtió en un caso emblemático de brutalidad policial, llegando a la Corte Interamericana de Derechos Humanos [N. de E.].
[12] Autopista que se extiende desde Alaska hasta Buenos Aires, en Argentina y en la cual a menudo se producen cortes de protesta [N. de E.].
[13] Jorge Julio López, albañil que en 1976 fue detenido ilegalmente y llevado a distintos centros clandestinos de tortura durante la dictadura de Videla; treinta años después era querellante en la causa contra los genocidas y sin duda un testigo clave, ya que con sus declaraciones involucraba a por lo menos 62 militares y policías. Fue desaparecido por segunda vez, sin dejar rastros, el 18 de setiembre de 2006 [N. de E.].
[14] Este centro clandestino de detención funcionaba en un garaje en el barrio Vélez Sarsfield de la Ciudad de Buenos Aires y tenía en la entrada un cartel que decía "Bienvenido al Olimpo de los Dioses. Los Centuriones". El centro sólo funcionó durante seis meses, entre agosto de 1978 y enero de 1979, sin embargo allí fueron alojados 700 detenidos de los cuales sobrevivieron sólo 50 [N. de E.].
[15] Escuela de Mecánica de la Armada argentina, hoy convertida en un “espacio para la memoria” [N. de E.].

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