¿Quiénes somos?

El PSTU es un partido integrado por mujeres y hombres comprometidos con las transformaciones por un mundo más justo e igualitario, es decir un mundo SOCIALISTA.
Está compuesto principalmente por militantes que participan en sindicatos, movimientos estudiantiles, sociales y populares. Estamos convencidos de que la única manera de cambiar la realidad es mediante la movilizacion permanente de los trabajadores y los sectores populares a fin de terminar definitivamente con el sistema capitalista. De ahí que su estrategia es revolucionaria y no reformista.
Creemos que el socialismo no sólo es posible sino que es necesario por los principios, valores y fines superiores que enarbola.

Pero si somos revolucionarios ¿por qué queremos participar en las elecciones?

Si bien creemos que sólo la movilización de los trabajadores y la acción directa puede cambiar la realidad, pensamos que las elecciones son y están diseñadas para que nada cambie. No obstante, son una oportunidad para divulgar las ideas de nuestro partido y una herramienta importante para el apoyo de las luchas y la denuncia del sistema capitalista mismo.

viernes, 25 de julio de 2014

NI UN PESO A LOS BUITRES DE LA DEUDA




NI UN PESO A LOS BUITRES DE LA DEUDA
Plata para salario, salud, educación, jubilación y trabajo

 Comodoro Rivadavia ,25 de Julio de 2.014

Se vienen días difíciles en Argentina más que días yo diríamos  años y hasta décadas y todo esto de la mano del PAGO O NO PAGO a los Fondos Buitres y al  Conjunto total de la Deuda Externa. Esta fraudulenta Deuda que continúan haciéndonos  pagar a toda la población  con congelamiento de salarios, menos plata para Educación, Salud, Viviendas, Obras Públicas, Tarifazos, Jubilación  y arreglando con todas las multinacionales, además de la corrupción que ya padecemos, nos traerá más problemas que los que hoy padecemos de la mano de los gobiernos de turno y los que se dicen opositores y cantan juntos "QUEREMOS PAGAR"....

EL PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES UNIFICADO (PSTU) que dice concretamente NO AL PAGO DE LA FRAUDULENTA DEUDA EXTERNA Y MENOS A LOS FONDOS BUITRES, invita a todos los trabajadores a reflexionar y sumarse a todas las acciones que surjan en luchar contra estas medidas que solo benefician sea cual sea la postura de un gobierno u otro nos llevan día a día a la colonización más vergonzante, y a una economía más sufriente para los trabajadores y el pueblo por una manga de zánganos serviles a los intereses de las multinacionales y de sus propias ganancias. 

Los cantos de sirena de PATRIA O BUITRES que levantan los "que se dicen jóvenes de la Campora”, por una deuda que ya lleva cuatro décadas (SI COMPAÑERA /O 40 AÑOS ¡¡¡), a ellos hoy más que nunca les quedaría bien las fallidas palabras de su Gral. en esa época de "imberbes", porque estos no luchan, defienden la corrupción y quieren pagar la fraudulenta Deuda Externa, como ya lo hacen y estuvieron de acuerdo con el Club de Paris, con la vergonzante indemnización a la saqueadora Repsol, con el pago a las privatizadas en el CIADI y la mentira de la Nacionalización de YPF para que termine entrando Chevron .. La realidad, más temprano que tarde, los mandará al "basurero de la historia", como a sus pares anteriores (desde Menen hasta acá) y junto a la oposición patronal con quienes comparten el primer puesto de PAGADORES SERIALES.

Compañera /o, estudiante, vecino, trabajador haga suya estas consignas y llévele a su trabajo, lugar de estudio o barrio y junto a las organizaciones políticas, de los trabajadores y sociales organicemos una gran movilización social por el NO PAGO DE LA DEUDA EXTERNA y por rechazar de pleno el sometimiento de nuestro país a los dictados de la justicia yanqui que como vemos responde a los intereses de los banqueros, las multinacionales  y el imperialismo.

PSTU-LITCi
PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES UNIFICADO   -  REGIONAL COMODORO RIVADAVIA
PSTU en el Frente de Izquierda y los Trabajadores
pstupatagonia.blogspot.com pstupatagonia@gmail.com

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miércoles, 23 de julio de 2014

BASTA DE GENOCIDIO EN PALESTINA






Escrito por Alejandro Iturbe   

En los últimos días, asistimos a una nueva escalada de agresiones del Estado sionista al pueblo palestino. El detonante ha sido el secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes, cuyos cuerpos fueron encontrados en Cisjordania.

Hasta ahora, ninguna organización palestina ha reivindicado este hecho. Sin embargo, el gobierno israelí ha responsabilizado a la organización Hamas por el mismo y lo utilizó como excusa para desatar una fuerte represión sobre los palestinos de Jerusalén y Cisjordania, y también para lanzar una ofensiva militar (a través de intensos bombardeos) en la Franja de Gaza (gobernada por Hamas). Al mismo tiempo, ha habido numerosos ataques a palestinos realizados por supuestos grupos civiles israelíes. Entre ellos, se cuenta el asesinato de un joven árabe de 16 años, en el barrio de Shuafat, en Jerusalén. Luego del asesinato del joven árabe, se produjeron enfrentamientos entre los pobladores de Shuafat y el ejército israelí. Además, un grupo de colonos judíos incendió la granja de ovejas del palestino Fadi Basim Bani Jabir en la aldea de Aqabra, al sur de la ciudad cisjordana de Nablus y dejó escrita la leyenda “Venganza sangrienta”.

Junto con esto, los soldados israelíes ya han asesinado dos jóvenes palestinos en Hebrón y en el campo de refugiados de Jenin, alegando “resistencia a ser detenidos”, han detenido decenas de personas y han demolido numerosas casas de “sospechosos”. En tanto, la aviación ya ha lanzado más de 30 ataques aéreos sobre la Franja de Gaza. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, declaró que “la ofensiva en las zonas palestinas podría ser más intensa”.

Repudiamos esta nueva agresión del Estado sionista al pueblo palestino y llamamos a realizar una intensa campaña internacional para detener los ataques. Expresamos una vez más nuestra solidaridad y nuestro apoyo a los palestinos.

Pero, al mismo tiempo, se hace necesario analizar el problema de fondo. El Estado de Israel fue creado en 1948, como un enclave militar imperialista en Medio Oriente, sobre la base de la usurpación de gran parte del territorio palestino histórico y de la violenta expulsión de cientos de miles de palestinos de sus tierras, condenados al exilio.

Desde entonces hasta ahora la historia de Israel ha sido la permanente agresión y la represión contra este pueblo, y hacia el conjunto de los pueblos árabes, tal como lo expresan los constantes ataques a Gaza o el Muro de la Vergüenza que cerca y corta Cisjordania. Desde entonces, también, el pueblo palestino ha reivindicado el derecho a recuperar su territorio usurpado y al retorno de los hoy millones de exilados.

En este sentido, la única salida real para la situación de permanente conflicto en la región es la construcción de una Palestina Única, Laica, Democrática y No Racista en todo el territorio histórico de Palestina. A esta Palestina, sin muros ni campos de concentración, podrían retornar los millones de refugiados que fueron expulsados de sus casas y convivir con aquellos judíos que acepten vivir en paz e igualdad. Pero para conquistar esto es absolutamente necesaria la destrucción completa del Estado nazi-sionista de Israel que, por su origen y por su esencia es la principal causa de este conflicto.


PSTU en el Frente de Izquierda y los Trabajadores
Liga Internacional de los Trabajadores Ci-Litci 
pstupatagonia.blogspot.com pstupatagonia@gmail.com

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lunes, 21 de julio de 2014

BUITRES :Una historia de estafa y corrupcion

Buitres: una historia de estafa y corrupciónPDFImprimirCorreo electrónico
ARGENTINA
Escrito por Nazarena Luna - Juventud PSTU   
Sábado 19 de Julio de 2014 19:44
Para que tengas una idea, el tema de la deuda viene de larga data: comenzó en el ’76 bajo la última dictadura militar, quien contrajo préstamos a gran escala, y continuó creciendo durante los gobiernos que le sucedieron. 
Un dato interesante es que el conocido Domingo Cavallo aprovechó su gestión como presidente del Banco Central de la República para estatizar deuda de ¡empresas privadas! Luego, en 2005, Néstor Kirchner, por entonces presidente, y su ministro de Economía, Roberto Lavagna, negociaron la reestructuración de 93% de los bonos que tenían diferentes especuladores: los fondos buitre. Ahora, los holdouts [los poseedores del otro 7% de los bonos], de la mano del fallo del juez Griesa, le exigen el pago del resto de los bonos pero a un valor altísimo y bajo ley yanqui,un favor que “él”[1][Kirchner] les hizo en el momento de la reestructuración, olvidándose que la “soberanía”había sido un pilar de su discurso.

Así fue cómo –bajo la corrupción y el fraude– la deuda fue creciendo y nos dejó atados a los deseos del imperialismo. De hecho, aún hasta hoy no se sabe en qué se utilizó ese dinero, porque nunca llegó a las empresas de servicios del Estado ni se usó en obras de infraestructura, viviendas, salarios o generación de puestos de trabajo.

Para decirlo sencillamente, ese dinero que el pueblo no pidió y nunca llegó a sus manos, hoy lo “tenemos que pagar” (según el gobierno, claro).

Si “las deudas se pagan”… ¡los fraudes no!

Esta deuda ha sido declarada como "fraudulenta e ilícita" por el juez argentino Jorge Ballesteros, en el año 2000, ante la denuncia presentada por el periodista Alejandro Olmos. El fallo explica que la deuda no tienen ningún justificativo, que no hay registros contables sobre la misma, que no se sabe ni siquiera su monto exacto porque está regulada por entes externos, entre otras escandalosas conclusiones.

La deuda externa, algo que los mandatarios siempre presentan como “sagrada” o inmodificable, algo “que está y que hay que pagar porque las deudas se pagan” es en realidad un gran fraude a los trabajadores del país, es una entrega colosal del dinero y los recursos de los argentinos, y que ha sido hecha desde un principio por gobiernos corruptos y que velan por los beneficios de los empresarios, de la clase pudiente, que son los únicos que se han beneficiado con ella; de hecho, hoy, 35% de los “tenedores de deuda” son empresarios argentinos.

Nacemos debiendo, morimos debiendo

No es para que entres en pánico, pero si el Estado argentino debe aproximadamente 210.000 millones de dólares en concepto de deuda externa, lo que significa es que cada uno de nosotros “debe” más de 5.000 dólares. Pero, si sumamos las deudas de las provincias, llegamos a unos 300.000 millones, por lo tanto, vos, yo, tus compañeros de escuela, de trabajo, el “pibe”[2] del peaje, el repositor[3] del supermercado, los cartoneros[4], e incluso los que aún no nacieron, todos “debemos” 7 lucas verdes[5] por cabeza, al día de hoy, ¿qué tal? ¿vos los pediste o los recibiste?

Si vemos el estado de las escuelas públicas y de los hospitales que se caen a pedazos, de las calles, la falta de viviendas, los despidos que van en aumento y la inflación que corroe nuestros bolsillos, estos números no pueden más que generar una bronca enorme. Además, es una locura pensar en cómo hay decenas de empresas que cierran o mudan su producción dejando a cientos de familias en la calle, como Gestamp [fábrica de piezas y accesorios de vehículos automotores], Paty [fábrica de hamburguesas], Lear [multinacional de autopartes], Emfer [fábrica de trenes] y Tatsa [fábrica de carrocerías y chasis de ómnibus y camiones], y el gobierno de Cristina sale a reprimir cuando los trabajadores se organizan, pero con la otra mano negocia con los buitres seguir pagando.

Nosotros, los jóvenes trabajadores y estudiantes vemos las consecuencias de la deuda todos los días. Se nota en la falta de laburo[6], en los trabajos precarios y subcontratados a los que lamentablemente estamos acostumbrados.

Lo que sucede es que todas las arcas del Estado, esté el gobierno que esté, siempre van a parar a las manos de los especuladores financieros, el FMI, el Banco Mundial o el Clubde París. Es por ello que se permite que las empresas nos sometan a ritmos altísimos de laburo por dos mangos[7], para que produzcamos más en menos tiempo y así generar enormes ganancias para las multinacionales.

Quizás parezca mentira, pero el que no te puedas ir a vivir solo, comprarte un auto, empezar a planear tener tu casa, continuar una carrera, que no tengas un laburo fijo, mientras “debés” 7.000 dólares desde que nacés, tiene que ver con la deuda, es consecuenciade ello. [La deuda] es un mecanismo con el que el imperialismo nos somete y nos deja atados a su porvenir. A través del FMI, o los fondos buitre, es como si nos diera préstamos pero a cambio de que nosotros cambiemos de escuela, de laburo, debamos hablar con ciertas personasy siempre rendirle cuentas a ellos.

La deuda, a los más jóvenes, nos está dejando sin esperanzas, sin futuro, porque no podemos acceder ni siquiera a la educación pública por causa de ello. De hecho, la Ley de Educación Superior, por ejemplo, está directamente escrita por el Banco Mundial, quien exigió su aplicación en nuestro país, luego de entregar préstamos millonarios al gobierno menemista [Carlos Menem, 1989-1999], y que hoy, luego de 11 años de mandato, el kirchnerismo sigue aplicando y profundizando. A esto se suma que del PIB total, sólo 6% es destinado a educación, mientras que 13% se va directamente al pago de la deuda. Ahí quedan demostrados cuáles son los intereses del actual gobierno: quedar bien con los buitres, [y] dejar a los“pibes” con escuelas que se caen a pedazos.

Entonces, si el pueblo no se endeudó, no pidió esa plata y tampoco la recibió: ¿por qué tenemos que pagar?, si los especuladores, los gobiernos corruptos y los empresarios se la “llevaron en pala”[8], ¿por qué tenemos que pagar los trabajadores?¿Cómo hacemos los jóvenes que vemos cómo nos roban el futuro todos los días con la falta de educación en condiciones y con trabajos precarios o sin laburo, para terminar con este robo?

¡Ni un peso a los buitres! ¡Que corra la voz!

Necesitamos organizarnos para que se sepa el origen de esta estafa en todos lados: hacer pintadas, hablar con todos los que conocemos, desde los centros de estudiantes y las comisiones internas [comités sindicales por empresa] hasta las asambleas barriales; otra no queda.

Tenemos que exigirles a las CGT [Confederación General del Trabajo] y a las CTA [Central de Trabajadores de la Argentina], que han demostrado que cuando quieren pueden parar el país, como el 10 de abril pasado, que impulsen una campaña por “¡Ni un peso a los buitres! ¡Plata para trabajo, salud y educación!”, que se dejen de “transar”[9] con el Gobierno y los patrones para sostener sus negocios y se pongan a defender a los trabajadores. La batalla con los buitres la debemos comenzar nosotros, podemos ponerle fin a esta estafa que parece de nunca acabar.

Para eso, los jóvenes trabajadores y estudiantes, además, necesitamos que el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, al que votamos un millón y medio de personas, convoque a todos esos trabajadores, a los estudiantes, a los desocupados, a luchar por una gran campaña por el No Pago, con todos los que estén de acuerdo con no entregarles un peso a los buitres de la deuda. Para dejar de pagar un fraude creado por especuladores y empresarios que quieren vivir a costa nuestro.

Para que ese dinero se invierta en lo que los trabajadores necesitamos, en puestos de trabajo, en reactivar la industria, educación, salud, vivienda, para que tengamos el derecho de decidir sobre nuestro futuro.
¿Qué son los fondos buitre?

Son especuladores o grupos de especuladores financieros que compran títulos de deuda de Estados o empresas en quiebra a un valor muy bajo y luego cobran esos bonos a 100% de su valor, o más. Kicillof [actual ministro de Economía del gobierno de Cristina Kirchner] declaró que varios de ellos ya cobraron bonos a 300% y aún pretenden cobrarlos a 1.000% (¡aun así, el Gobierno quiere que les sigamos pagando!).

¿Y los holdouts?

Un fondo buitre que se mantiene por fuera de una negociación de reestructuración por no aceptar la oferta que le hace el Estado. Es decir, para luego poder negociar un valor más alto para los bonos. Gracias a “Él” (Néstor Kirchner) si un fondo buitre consigue, digamos, un “buen trato” con el Estado argentino, todos los demás pueden exigir el mismo trato beneficioso; ¡gran negocio!

Artículo publicado en Avanzada Socialista n.° 71, 16 de julio de 2014.-


[1] Expresión con la que Cristina Kirchner nombra a su fallecido esposo y ex presidente del país, Néstor Kirchner [N. de E.].
[2] Designación común para niños y jóvenes [N. de E.].
[3] Empleado que se encarga de reponer las mercaderías que faltan en las góndolas de los supermercados y de remarcar los precios de los productos [N. de E.].
[4] Se designa con este nombre a las personas cuyo oficio es recolectar cartón, papel y otros residuos urbanos por las calles de las ciudades, los que luego se utilizarán para reciclaje. Los cartoneros trabajan sin salario y su modesta retribución es producto de la venta de los materiales que recogen [N. de E.].
[5] Expresión popular que designa miles de dólares [N. de E.].
[6] Palabra de la jerga o lunfardo porteño con que se designa o reemplaza a la palabra trabajo [N. de E.].
[7] Expresión popular que significa tener un trabajo por el cual se reciben muy pocos pesos, es decir, se gana muy poco [N. de E.].
[8] Expresión que se refiere a quienes sin esfuerzo alguno, por medios lícitos o ilícitos, o a costa de los trabajadores, ganaron mucho dinero fácil. Se aplica en general a gobernantes o empresarios, e incluso al imperialismo [N. de E.].
[9] Palabra que se aplica en el sentido de negociar [N. de E.].

jueves, 17 de julio de 2014

ANTE LOS DESPIDOS DE METALURGICOS EN TIERRA DEL FUEGO

COMUNICADO DEL  PSTU TIERRA DEL FUEGO LITci

ANTE LOS DESPIDOS Y SUSPENSIONES DE METALURGICOS EN TIERRA DEL FUEGO :

LA UNICA SALIDA ES LA LUCHA DIRECTA DE LOS TRABAJADORES

Desde el PSTU Tierra del Fuego sentimos la obligación de decirles a los trabajadores lo que pensamos, sin ningún tipo de oportunismo, a riesgo de que a algunos les moleste.
El país, y por ende la provincia, está sufriendo una grave crisis del sistema capitalista (¿quién puede creer aún que es posible un capitalismo más "humano"? Solo los que quieren engañar, estafar y traicionar a los trabajadores). El PSTU viene planteando permanentemente que la crisis la tienen que pagar los ricos, los capitalistas; que se deje de pagar la fraudulenta deuda externa y que con los fondos buitres y EEUU no hay nada que negociar. Pero la realidad es que la crisis la seguimos pagando desde el pueblo y los trabajadores, con inflación, aumento de tarifas, despidos, precariedad laboral, etc. y que la deuda externa se sigue pagando.
En la provincia las fábricas despidieron a miles y lo siguen haciendo; los trabajadores de TV Fuego fueron despedidos hace tres meses y siguen en la carpa esperando la solución... Y sobre esto es que queremos dar nuestra humilde opinión.

Nosotros estamos convencidos que la lucha de los trabajadores no puede depender de los dictámenes de la justicia patronal ni del ministerio de trabajo del gobierno. Tal vez haya que hacer presentaciones legales, pero sabemos claramente que esa no es la salida. HOY LA ÚNICA SALIDA ES LA LUCHA FRONTAL Y DIRECTA. Debemos desconfiar de los dirigentes que nos dicen que esperemos, que se está negociando y haciendo presentaciones legales. Desconfiemos de los gobiernos y los patrones. Desconfiemos de los dirigentes sindicales que son aliados del gobierno nacional.

La historia nos enseña que todas las conquistas los trabajadores la consiguen con duras luchas en las calles y no en el congreso nacional y menos en los estrados judiciales.

Entre la patronal y los trabajadores no hay intereses en común. Y si queremos torcerles el brazo y llegar a nuestros objetivos, hay que pegarles donde les duele!!! Hay que bloquearles las plantas y oficinas y no dejarles que produzcan hasta que reincorporen a los compañeros y compañeras que dejaron en la calle. Hay que hacer como hacen los petroleros cuando bloquean los yacimientos.

YA BASTA DE ESPERAR. LO QUE TENEMOS QUE PERDER ES LA PACIENCIA.
Hay que exigir a los gremios y las centrales un verdadero y duro plan de lucha que una a todos los trabajadores.

VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES.
NI UN TRABAJADOR SIN EMPLEO
NI UN PESO PARA LA DEUDA EXTERNA

PSTU
PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES UNIFICADO   -  TIERRA DEL FUEGO
PSTU en el Frente de Izquierda y los Trabajadores
LIT –CI

f: Pstu Tierra del Fuego LitCi

¡Paremos ya los sangrientos ataques de Israel al pueblo palestino!




¡Paremos ya los sangrientos ataques de Israel al pueblo palestino!

DECLARACIÓN LIT(CI)
Escrito por Secretariado Internacional -LIT-CI   
Martes 15 de Julio de 2014

Israel continúa sus feroces ataques contra la Franja de Gaza, a través de intensos y continuos bombardeos aéreos. Al mismo tiempo, el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu anunció que no descarta una invasión terrestre a este territorio palestino.

Israel miente diciendo que sólo bombardea “objetivos militares”. Los ataques ya han provocado casi 200 muertos –la mayoría civiles–, entre ellos numerosos ancianos, mujeres y niños. Como una muestra de la realidad uno de los lugares bombardeados por la aviación fue un bar donde residentes palestinos asistían en la TV el partido de fútbol entre Argentina y Holanda, por la Copa Brasil 2014.

Los medios occidentales y pro-imperialistas intentan mostrar lo que está sucediendo como el resultado de dos pueblos de religiones diferentes (palestinos y judíos) que “no se reconocen” mutuamente y que, por ello, “no pueden vivir en paz”.  Pero la realidad perfora esta visión y las imágenes e informaciones prueban con absoluta claridad que el verdadero agresor es el estado sionista y sus fuerzas militares, armadas hasta los dientes, contra un pueblo que, en comparación, está prácticamente desarmado.
 
Una larga historia de usurpación y agresiones

Para comprender la actual “cuestión palestina” es necesario ver cómo fue creado el Estado de Israel en 1948, y qué significó su creación para el pueblo palestino. El sionismo, la corriente político-ideológica que llevó adelante la creación del Israel moderno, justificó su accionar con una falsificación histórica principal: en Israel se juntaron “un pueblo sin tierra” (el judío) y “una tierra sin pueblo” (Palestina). Con esta gran mentira se justificaron los crueles crímenes cometidos por el sionismo para “borrar” al pueblo palestino de la historia.

En un territorio de absoluta mayoría árabe, durante las primeras décadas del siglo XX fueron llegando inmigrantes judíos europeos, proceso este alentado por el imperialismo (primero, el inglés y, después, el estadounidense). Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial (1945), este proceso se acentuó. Los judíos europeos venían de sufrir un atroz genocidio por parte de los nazis y el mundo estaba horrorizado por ello. Este justo sentimiento fue utilizado por el imperialismo y por los sionistas en su beneficio: ¿quién podría oponerse a la creación de un estado donde los judíos pudieran “vivir en paz” y “reponerse de sus heridas”?

El control de Medio Oriente, poseedor de las dos terceras partes de las reservas mundiales de petróleo, tenía un valor estratégico. Por eso, EEUU, además de apoyarse en las petro-monarquías aliadas (como la de Arabia Saudita), necesitaba tener una “base propia”, un sólido punto de apoyo para controlar la región. Ese punto de apoyo sería el Estado de Israel.

A pesar del aumento de la inmigración de judíos, los árabes seguían siendo una clara mayoría en el territorio: en esos momentos, habitaban allí 1.300.000 palestinos árabes y 600.000 judíos. Pero la ONU otorgó a Israel 52% de la superficie, y a los palestinos 48%. Es decir, desde su propio nacimiento Israel significó una usurpación y un robo, porque los palestinos debían ceder 52% de su territorio a una minoría que, además, había sido artificialmente creada. Incluso en el territorio otorgado a Israel, los palestinos eran mayoría (950.000).

Quedaba, sin embargo, un problema pendiente: ¿qué hacer con el pueblo palestino que vivía en esa tierra? La “solución sionista” fue el terror y la realización de una “limpieza étnica” para expulsar a los palestinos de sus casas y sus tierras. Organizaciones sionistas armadas (como Ergún y Lehi) atacaron cientos de poblaciones palestinas, asesinando hombres, mujeres y niños, como en la aldea de Deir Yassin (cerca de Jerusalén). Seis meses de “limpieza étnica” (bajo la benevolencia del imperialismo y del estalinismo) dieron como resultado que sólo quedaran 138.000 palestinos en territorio israelí. El resto había sido expulsado violentamente.

Los palestinos expulsados partieron entonces hacia el exilio para países árabes (especialmente Jordania, Líbano y Siria) o para regiones más alejadas, como EEUU y Latinoamérica. De esta forma, este pueblo quedó dividido en tres sectores: los que viven dentro de las fronteras de Israel, los que viven en Gaza y Cisjordania, y los que partieron al exilio. Así nació la tragedia (Nakba) de este pueblo, provocada por la creación del Estado de Israel. Así nació, también, la lucha por recuperar su territorio histórico.
 
La falsa solución de los “dos estados”

Es decir, el Estado de Israel fue creado en 1948 como un enclave militar imperialista en Medio Oriente. Desde entonces hasta ahora la historia de Israel ha sido la permanente agresión y la represión contra el pueblo palestino y el conjunto de los pueblos árabes. También ha sido la de una permanente expansión y ocupación de los territorios otorgados por la ONU a los palestinos, reduciéndolos a la Franja de Gaza y a una Cisjordania cortada como un “queso gruyère” a través del Muro de la Vergüenza, que la cerca y le quita las mejores tierras y fuentes de agua.

El imperialismo estadounidense y la ONU plantean que la única solución a los enfrenamientos entre palestinos e israelíes es la de “dos pueblos, dos estados”. Cuentan, en esto también, con el respaldo del Papa Francisco. Está propuesta es apoyada por la organización Al Fatah (hoy gobernante en Cisjordania), la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), el frente Al Fatah y diversas otras organizaciones, y gran parte de la izquierda mundial.
 
¿Por qué es una solución falsa? En primer lugar, no es más que la continuidad de la resolución de la ONU de 1947. Volvería a sancionar y legalizar internacionalmente el robo y la usurpación que significó la creación de Israel, incluso si se adoptase sobre la base de las fronteras previas a la guerra de 1967.
 
En segundo lugar,el pueblo palestino quedaría definitivamente dividido en tres sectores. El primero de ellos, el millón y medio de palestinos que viven dentro de Israel, serían condenados cada vez más a soportar aislados los ataques de los gobiernos israelíes que quieren borrar su memoria y su historia, expulsarlos directamente, o dejarlos en condiciones insostenibles, como a los que viven hoy en Jerusalén oriental. Los tres millones y medio de habitantes palestinos de Gaza y Cisjordania, habitantes del futuro mini-estado “independiente”, deberían vivir en un país fragmentado, sin ninguna viabilidad de autonomía económica, sin fuerzas armadas y con sus fronteras patrulladas por tropas de la OTAN. Finalmente, los cinco millones que viven fuera de Palestina verían definitivamente liquidado su derecho de retorno.

Al mismo tiempo, ese mini-estado palestino debería coexistir con el monstruo militar sionista a su lado y con su permanente necesidad de agresiones para autojustificar su existencia.

Por una Palestina Única, Laica, Democrática y No Racista
 
Frente a la propuesta de los “dos estados”, la única solución verdadera es la construcción de una Palestina única, laica, democrática y no racista en todo su territorio histórico, consigna central del programa de fundación de la OLP, en la década de 1960.

Una Palestina sin muros ni campos de concentración, a la que puedan retornar los millones de refugiados expulsados de su tierra y recuperar sus plenos derechos los millones que permanecieron y son hoy oprimidos. Un país en el que, a su vez, puedan permanecer todos los judíos que estén dispuestos a convivir en paz y con igualdad.

Pero esta propuesta no puede ser llevada adelante y no habrá paz en Palestina hasta que no se derrote definitivamente y se destruya el Estado de Israel. Es decir, hasta que el cáncer imperialista que corroe la región no sea extirpado de modo definitivo.

Llamamos a los trabajadores y al pueblo judío a sumarse a esta lucha contra el estado racista y gendarme de Israel. Sin embargo, debemos ser conscientes de que, por el carácter de la población judía-israelí, lo más probable es que sólo una pequeña minoría acepte esta propuesta, mientras la gran mayoría de ellos defenderá con uñas y dientes “su estado” y sus privilegios y, por lo tanto, deberemos luchar contra ellos hasta el final.

Las verdaderas razones de los actuales ataques

La excusa utilizada por el gobierno israelí para lanzar su nuevo ataque ha sido el secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes, cuyos cuerpos fueron encontrados en Cisjordania, algunos días atrás. Hasta ahora, ninguna organización palestina ha reivindicado este hecho e incluso algunos analistas barajan la posibilidad de que haya sido una provocación montada por los propios israelíes. Sin embargo, el gobierno israelí ha responsabilizado por esto a la organización Hamas.

La razón de fondo de estos ataques es otra. El imperialismo estadounidense (y también el europeo) ha estado impulsando la abertura de negociaciones con los palestinos en la perspectiva de los “dos estados”. Ese fue el objetivo de los viajes del Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y el del Papa Francisco. El acuerdo entre las organizaciones Al Fatah y Hamas (como analizamos más adelante) se ubicaba en esta perspectiva.

Israel y el gobierno de Netanyahu no quieren abrir estas negociaciones y mucho menos quieren que Hamas se siente en esa mesa. El ataque actual es, entonces, una forma de “bombardear” cualquier posibilidad de negociación inmediata.

El imperialismo tiene una política táctica diferente de la del gobierno israelí, y estos ataques ponen en crisis esa política. Pero, al mismo, tiempo, EEUU y el imperialismo de conjunto no abandonan –ni mucho menos– a su aliado estratégico, defendiendo su “derecho a la defensa” y, una vez más, sin ninguna sanción por sus crímenes. 

Por otra parte, la sociedad israelí está pasando por una profunda crisis y una división que quiebra el “espíritu nacional judío” con el que se construyó Israel. Especialmente, porque una parte de los fundadores del Estado sionista (los inmigrantes europeos askenazis y sus descendientes) se ha “aburguesado” y ya no parece estar dispuesta a dar la vida por ello. Por eso, el ataque es también un intento de superar esa crisis y recuperar el espíritu de “unidad nacional”, como siempre a través de la guerra y la agresión a los palestinos.    
 
Las direcciones palestinas

Desde los acuerdos de Oslo (1993), la organización Al Fatah y el conjunto de la OLP capitularon al imperialismo y a Israel al reconocer su existencia y renunciar a su consigna de fundación. Se transformaron así en administradores de esa especie de bantustanes (las falsas repúblicas negras creadas durante el apartheid sudafricano) que son los territorios de la ANP (Autoridad Nacional Palestina). A la vez que con la “policía palestina” colaboraron muchas veces con Israel en la represión al pueblo. 

La organización islamista Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, por su parte, nunca bajó de su programa la propuesta de destruir a Israel y reunificar Palestina. También es permanentemente agredida por Israel, que la sigue considerando como una “organización terrorista” y que ataca de manera constante la Franja de Gaza. No obstante, su gobierno en este territorio ha reprimido todas las expresiones opositoras, incluso las que luchan contra Israel, como lo hizo con las manifestaciones de solidaridad con la revolución egipcia, en 2011.

Al mismo tiempo, ha buscado siempre un acuerdo con Al Fatah y con el gobierno de Mahmoud Abbas, aceptando que este continúe como presidente de la ANP y que siga negociando acuerdos de seguridad con Israel. En los hechos esto significa aceptar también la política de los “dos estados”. Ese es el significado de la reconciliación reciente, que en la práctica representa una capitulación de Hamas.

El acuerdo Al Fatah-Hamas sería entonces una forma de mostrarle al imperialismo que existe una dirección palestina (con un “frente unido” de las principales organizaciones) capaz de controlar el proceso en los territorios y gobernar el mini-estado palestino.

Con su política, las direcciones de Al Fatah y de Hamas expresan básicamente los intereses de los sectores burgueses de Cisjordania y Gaza, para quienes la creación del mini-estado palestino podría traer algún beneficio. Pero lo hacen a costa de sacrificar a los otros dos sectores palestinos. Esencialmente, a los exiliados que, como vimos, perderían cualquier posibilidad de retornar.
 
Para cumplir la tarea histórica de recuperar el territorio palestino y llevar a cabo la tarea señalada en la fundación de la OLP será necesario, entonces, el surgimiento de nuevas direcciones desde la lucha y con las nuevas generaciones de jóvenes (tanto en los territorios como en el exilio), cada vez más alejadas de las viejas organizaciones y que no “bajan las banderas” históricas.

Impulsemos una gran campaña internacional para detener la nueva agresión israelí
 
Repudiamos esta nueva agresión del Estado sionista al pueblo palestino y expresamos una vez más nuestra solidaridad y nuestro apoyo a los palestinos. El aislamiento internacional de Israel (como el verdadero agresor) es cada vez mayor.

En muchas ciudades del mundo árabe, en Europa y en América se están desarrollando movilizaciones de solidaridad con los palestinos. Llamamos a redoblar y aumentar esta campaña internacional para obligar a Israel a detener esta nueva acción genocida.

Es necesario, también, exigir acciones concretas de los gobiernos, como la ruptura de relaciones diplomáticas y acuerdos comerciales de privilegio (como los que tiene el Mercosur) con Israel, en el marco de la campaña que el BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) y otras organizaciones están desarrollando.

Esto es especialmente importante en el mundo árabe. El presidente egipcio, Al Sisi, dice que apoya la causa palestina. Hay que exigirle entonces que abra sin condiciones la frontera de Egipto con Gaza y permita el paso de armas para que Hamas y toda la población de ese territorio puedan defenderse de esta agresión.

La organización libanesa Hezbollah fue la única que derrotó militarmente al ejército israelí en 2006. Pero ahora sus fuerzas están en Siria, defendiendo al dictador Al Assad. Exijámosle que salga de Siria y ponga todo su poder y experiencia militar para luchar junto con los palestinos contra Israel.

El dictador sirio Al Assad también dice que apoya a los palestinos (y esa es una de las razones centrales por las cuales lo defiende gran parte de la izquierda mundial). Pero hoy la frontera de su país con el Estado sionista es considerada una de las “más tranquilas” por los propios israelíes. ¡Que deje de atacar a los “rebeldes” sirios y a los palestinos del campo de Yarmouk y ayude a los palestinos de Gaza y Cisjordania a parar el ataque israelí! 

¡Paremos ya la agresión israelí!
¡Toda nuestra solidaridad y apoyo al pueblo palestino!
Por una Palestina Única, Laica, Democrática y No Racista     

Secretariado Internacional de la LIT-CI
San Pablo, 16 de julio de 2014

martes, 15 de julio de 2014

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Escrito por PSTU Argentina   
Jueves 03 de Julio de 2014 



El gobierno kirchnerista asegura que caer en “default”, es decir, dejar de pagar la estafa de la deuda, sería una calamidad terrible, que causaría horribles sufrimientos al pueblo argentino. Y reclama simplemente plazos más largos para pagar.

Para justificar su afirmación de que dejar de pagar sería una calamidad, el kirchnerismo lo compara con la situación que se dio a partir de finales de diciembre de 2001, cuando el Congreso avaló la decisión de Adolfo Rodríguez Saá –que fue presidente por una semana– de dejar de pagar la deuda. Supuestamente, a partir de allí se produjo una tremenda caída de la economía, del empleo, de los salarios. Esa versión kirchnerista de los hechos es completamente falsa.

El pago de la deuda es la causa de la crisis

El país venía en una terrible crisis económica desde el final de la dictadura militar. Luego de un breve respiro, la crisis continuó en los años ochenta bajo el gobierno de Raúl Alfonsín. Este aceptó pagar la deuda externa fraudulenta que había dejado de herencia la dictadura militar. Se produjo entonces una hiperinflación que duró años. Con una grave caída de la producción, del empleo y el salario.

El siguiente gobierno, de Carlos Menem, junto con su ministro de economía Domingo Cavallo, en los años noventa impuso una política de aún más entrega al imperialismo. Hizo una gran devaluación que rebajó el valor de los salarios. Y privatizó el petróleo, el gas, la electricidad, los ferrocarriles, los teléfonos y todas las empresas públicas. Esto lo hizo con el apoyo de los Kirchner desde la gobernación de Santa Cruz, y de todos los políticos que hoy avalan el pago de la deuda.

Así, se entregaron las principales riquezas del país a cambio de unos pocos miles de millones de dólares y de bonos de la deuda completamente desvalorizados en el mercado financiero mundial. El dinero fue en parte para pagar más deuda y, otra parte importante, fue a los bolsillos de funcionarios corruptos.

Con la política del gobierno de Menem terminó la hiperinflación. Pero fue a costa de una enorme caída de la producción industrial y agropecuaria en el país. El 70% de la economía pasó a estar controlada por los bancos extranjeros y las multinacionales. Por primera vez en la historia, Argentina conoció la desocupación masiva. Se generalizó el trabajo en negro y precarizado de distintas maneras. Mientras unos pocos –incluyendo Menem y los Kirchner– se enriquecían y ostentaban su riqueza, la gran mayoría del pueblo se hundía en la pobreza y aún la miseria.

El gobierno menemista terminó muy desprestigiado y en 1999 llegó al gobierno la Alianza encabezada por el radical Fernando De La Rúa. Este continuó la política de Alfonsín y de Menem de cumplir con todos los pagos de la fraudulenta deuda externa. El resultado fue un agravamiento de la crisis, de la caída de la producción y del empleo. Los gobiernos provinciales, sin fondos, comenzaron a emitir bonos con los que pagaban a los empleados públicos, en lugar de dinero (y los comerciantes los recibían a menos de su valor, con lo que caía aún más el poder adquisitivo de los salarios).

Cuando ya no quedaron reservas en el país para seguir pagando a los buitres, en el año 2000, el ministro de Economía de De la Rúa, José Luis Machinea se encargó de negociar lo que se llamó el “Blindaje” del país contra el “default”. Se trató de un crédito de 40.000 millones de dólares que debía ir íntegramente al pago de la deuda.

Como la economía seguía cayendo, De La Rúa puso nuevamente de ministro de Economía a Domingo Cavallo, que canjeó bonos con vencimiento inmediato por 32.000 millones de dólares que pagaban una tasa anual de 6% de interés por otros bonos de vencimiento a más largo plazo con tasa anual de 12%. El gobierno de la Alianza además pagó comisiones a los bancos que intervinieron en la operación por 150 millones de dólares. Hoy Cavallo está siendo enjuiciado por esa nueva estafa con la deuda, que favoreció a los banqueros.

En realidad, todos los funcionarios que manejaron la deuda argentina deberían ir presos, porque todos hicieron estafas para favorecer a los banqueros y empresarios, como Cavallo. Pero ni esas sumas monstruosas les alcanzaba a los buitres.

Entonces, a finales de 2001, Cavallo, el hombre de los banqueros en el Ministerio de Economía, “inventó” el “corralito”: el Gobierno decretó que quienes tuvieran dinero depositado en bancos o cooperativas no podrían sacar su plata. Y que los bancos debían “prestar” ese dinero al Estado para que pague sus deudas. Es decir, fue un robo directo a millones de trabajadores y gente de clase media, que fue a manos de los buitres.

Todo esto muestra que la terrible crisis que sufrimos en aquellos años fue producto del enorme saqueo de nuestras riquezas, principalmente a través del pago de la estafa de la deuda externa.

La presión de la deuda llevó al estallido de 2001, la suspensión de los pagos dio un breve respiro al país

La crisis a la que fue arrastrado el país tuvo como una de sus causas fundamentales la presión de los pagos y los miles de millones destinados a la deuda externa. Esos pagos, acompañados por la política de privatizaciones y de entrega de nuestros recursos, llevaron al país a una de las crisis más profundas de su historia.

El “corralito” de De la Rúa y Cavallo fue la chispa que provocó el incendio. El 19 y 20 de diciembre de 2001 se produjo el estallido popular que acabó con el gobierno de De La Rúa. En medio de la sucesión de presidentes interinos –hubo seis en total– se dio la declaración de la cesación de pagos de la deuda externa.

La crisis seguiría por un año más, hasta finales del breve gobierno de Duhalde. Pero a partir de allí se combinaron hechos fundamentales para cambiar la situación.

• En primer lugar, la suspensión de pagos de la deuda fue impuesta, en contra de la voluntad de los jefes peronistas, el radicalismo y todos los partidos tradicionales, los empresarios y los burócratas sindicales, por la inmensa movilización obrera y popular que se mantuvo por mucho tiempo.

• En segundo lugar, el gobierno de Duhalde utilizó esos fondos para dar créditos y subsidios a las empresas industriales y de servicios. También comenzó la política de dar subsidios a los desocupados, tratando así de terminar con las crecientes movilizaciones y luchas de los piqueteros y las asambleas populares. Esta política sería continuada por Néstor Kirchner a partir de su llegada al gobierno, en marzo de 2003.

• En ese período, China comenzó a comprar grandes cantidades de soja argentina (y de otros países). Y Brasil comenzó a importar grandes cantidades de autos armados en nuestro país. Con esto crecieron las exportaciones y el Gobierno comenzó a recibir muchos miles de millones de dólares anuales en impuestos por las exportaciones.

• Entre la entrada de dinero por las exportaciones y la suspensión de los pagos de la deuda, se acumularon más de 50.000 millones de dólares de reserva en el Banco Central.

• A la política de subsidios de Duhalde, el kirchnerismo agregó el otorgamiento de créditos a tasas bajas de interés a los bancos, los que a su vez ofrecieron mucho crédito para el consumo. Con lo que aumentó la demanda de autos, electrodomésticos, el turismo y otros rubros. Esto llevó a su vez al aumento de la producción y del empleo.

• Los trabajadores, sintiéndose fortalecidos, salieron a luchar y consiguieron importantes aumentos salariales.

• Así, Argentina gozó de varios años de crecimiento a altas tasas, hubo más empleo, aunque mayormente en negro o precario, y por un tiempo aumentaron los salarios gracias a las luchas de los trabajadores. Durante ese período los fondos buitre y las potencias imperialistas se vieron obligados a aceptar que Argentina dejara de pagar temporariamente la deuda externa. Lo hicieron porque veían que si exigían los pagos y el país volvía a caer en la crisis podía producirse un estallido político y social aún más grande que el de 2001. Y que la movilización terminara, no solo volteando al gobierno sino echando del país a los banqueros y las multinacionales que saquean nuestras riquezas.

Esto demuestra claramente que es mentira lo que dice el gobierno kirchnerista de que el “default” –dejar de pagar la deuda– sería una gran calamidad. Por el contrario, cuando se dejó de pagar la deuda el país pudo crecer, comenzó a bajar el desempleo y a subir los salarios. Y los fondos buitre, el FMI y las potencias imperialistas se vieron obligados a aceptar la suspensión de los pagos ante la fuerza de la movilización obrera y popular.

Esto también desmiente que si no se paga la deuda el país se queda sin plata para invertir. Por el contrario, cuando el país suspendió los pagos, tuvo plata para invertir y acumuló reservas en el Banco Central.

Finalmente, esto muestra cuál puede y debe ser la respuesta ante la amenaza del embargo de fondos y propiedades argentinas en el exterior, como lo hace hoy la justicia de Estados Unidos: dejar de pagar a los buitres de la deuda. De ese modo queda plata en el país para cubrir las necesidades del pueblo. Y que ese sea el primer paso hacia la estatización bajo control de los trabajadores, de la banca, el comercio exterior y la gran industria. Y así terminar con el dominio de las multinacionales y los banqueros imperialistas sobre nuestra economía.

Artículo publicado en Avanzada Socialista n.° 70, 2 de julio de 2014.-